En este tema continuamos expandiendo la idea del rechazo hacia lo nuevo con la obra de Umberto Eco Apocalípticos e integrados, donde Eco distingue desde el propio título entre los que se adaptaban a las nuevas tendencias y los que aseguraban que estaba llegando la decadencia del arte, sea en cuanto a la literatura o respecto a otro campo, con la aparición del afterpop y la postnovela. Como ya ocurrió con el jazz, el pop o el heavy metal, en aquel momento también lo hizo el afterpop y lo propuesto por la generación Nocilla. Pasó con el pop, al igual que lo hizo con la novela o el cubismo.
Actualmente continúa ocurriendo con la perfomance o el arte más innovador, por lo que no es algo que nos deba sorprender. Gran parte de las tendencias o corrientes artísticas comienzan siendo populares, y gracias a ello es por lo que llegan a llamar la atención de la crítica y no caen en el olvido, consiguiendo convertirse en muchas ocasiones en alta cultura. Lo nacido de la periferia puede ser tomado por el centro o apoyado por las masas y ser elevado culturalmente.
Es comprensible que lo nuevo traiga cierta desconfianza a aquellos que no nacen con ello delante; a los que no puedan comprender cómo alguien no entiende un ordenador llegará a verse incapaz, probablemente, de dominar algo en un futuro en el que los jóvenes sí podrán. Con el arte pasa algo parecido, ya que es difícil aceptar como ello algo innovador, posiblemente contrario a lo anterior y que va en contra de lo que la anterior generación había aprendido a concebir como tal. Solo el tiempo puede llegar a aclarar si eso será arte o una simple moda que se desvanecerá con los años.
Llamar arte a cualquier cosa porque a ti te guste me parece injusto, pero no tener cierta precaución a la hora de rechazar algo también puede ser un error. Por ejemplo, a pesar de ser algo anterior a mí, no termino de concordar con las ideas del afterpop y la postnovela, pero no por ello dejo de ver que hay detrás de cada texto una elaboración y muy interesante y de considerarla buena literatura.
La forma de pensar y la visión del arte puede cambiar enormemente en cada generación, en cada individuo, y se tendrán diversas opiniones, pero al final es imposible saber qué llegará a triunfar y qué no, o incluso si un artista llegará a ser recuperado con los años por otros que apoyan sus ideas y encontraron lo que buscaban en sus obras…
También hemos trabajado en las interactivas sobre el plagio y el remake, y aunque opino que la obra de Fernández Mallo tomando como base El hacedor de Borges no es más que un tributo, sí pienso que es más acertado hacer estas cosas cuando una obra ha envejecido mal (Dororo to Hyakkimaru, rehecho como Dororo y manteniendo la historia y la época en la que se basa, pero actualizando y mejorando detalles con potencial desaprovechado o que resultaban más complicados de entender en la actualidad).

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